¿Qué implica para el sistema financiero paraguayo?
El Banco Central del Paraguay introdujo una modificación relevante al régimen aplicable a las operaciones cambiarias de las entidades financieras.
Mediante la Resolución N.º 5, Acta N.º 44, del 6 de octubre de 2026, el Directorio del BCP incrementó de USD 10 millones a USD 15 millones el límite máximo de la posición operacional neta diaria de divisas, tanto para situaciones de sobrecompra como de sobreventa.
La modificación representa un aumento del 50% respecto del límite establecido en diciembre de 2024 y responde, según los fundamentos de la resolución, a la evolución estructural del mercado cambiario paraguayo. Banco Central del Paraguay
¿Por qué es relevante este cambio?
En los últimos años, Paraguay ha experimentado un crecimiento sostenido de las operaciones de compra y venta de divisas. El propio BCP destaca que el volumen promedio negociado durante 2026 duplica los niveles registrados una década atrás.
Este crecimiento, acompañado de una mayor integración del país a los mercados financieros internacionales, plantea la necesidad de revisar periódicamente los parámetros prudenciales aplicables a las entidades financieras.
El nuevo límite permite a bancos y financieras contar con un mayor margen operativo para administrar sus posiciones diarias en moneda extranjera, manteniendo un esquema de control regulatorio.
Impacto para las entidades financieras
Desde una perspectiva operativa, la modificación puede proporcionar mayor flexibilidad para atender operaciones cambiarias de clientes, administrar flujos de divisas y gestionar posiciones propias dentro de los límites autorizados.
Sin embargo, la ampliación del margen regulatorio no elimina la necesidad de mantener políticas adecuadas de gestión del riesgo cambiario.
Las entidades deberán continuar observando los demás límites prudenciales aplicables, así como sus procedimientos internos de monitoreo, control y reporte.
Una perspectiva desde el derecho bancario
Esta modificación refleja un aspecto importante de la regulación financiera: los límites prudenciales deben mantener un equilibrio entre la mitigación de riesgos y la capacidad operativa del sistema.
Una regulación que no acompaña la evolución del mercado puede introducir restricciones que dejan de responder adecuadamente a las condiciones económicas existentes.
Al mismo tiempo, una mayor flexibilidad regulatoria requiere mecanismos internos de gestión de riesgos capaces de asegurar su utilización responsable.
En este contexto, resulta recomendable que las entidades financieras revisen sus políticas de tesorería, manuales de riesgo cambiario y sistemas de control interno para verificar su consistencia con el nuevo marco.


