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La Superintendencia de Valores del Banco Central del Paraguay emitió la Circular SV.SG. N.º 016/2026, mediante la cual establece criterios específicos para la actualización de los identificadores utilizados por las entidades supervisadas en la Base de Personas del BCP.

La medida se enmarca en la implementación del Reglamento de Identificación y Registro de Personas del Mercado de Valores y Productos, aprobado mediante Resolución SV.SG. N.º 0013/2026.

Aunque se trata de una disposición principalmente operativa, sus implicancias para el cumplimiento regulatorio y la gestión de información de clientes son relevantes.

¿Qué establece la circular?

La Superintendencia recuerda que la Base de Personas del BCP constituye la fuente única de identificación y que cada persona debe estar representada por un único registro.

Para ello, establece un orden de prioridad entre los documentos utilizados para identificar personas físicas: primero, la Cédula de Identidad; segundo, el Certificado de Residencia Permanente; y tercero, el Código de persona no residente.

Esto significa que las entidades deberán verificar sus registros internos y actualizar los identificadores cuando una persona cuente con un documento de mayor prioridad que el utilizado originalmente.

Asimismo, deberán evitar la creación de registros duplicados y utilizar los identificadores actualizados en la información remitida a la Superintendencia.

¿Qué impacto tiene para el mercado?

La disposición afecta directamente a casas de bolsa, administradoras de fondos patrimoniales de inversión y cajas de valores.

Desde una perspectiva práctica, las entidades deberán revisar la consistencia de sus bases de clientes, identificar eventuales duplicaciones y asegurar que sus sistemas de información regulatoria utilicen los identificadores correspondientes.

Esto puede requerir coordinación entre las áreas de cumplimiento, operaciones, tecnología y atención al cliente.

Una perspectiva desde el derecho regulatorio

La calidad de la información se ha convertido en un componente fundamental de la supervisión financiera.

La identificación uniforme de clientes y participantes permite mejorar la trazabilidad de operaciones, reducir inconsistencias y fortalecer la integridad de los sistemas de información utilizados por el regulador.

Sin embargo, la implementación de estos cambios también exige procedimientos internos claros para actualizar datos, conservar respaldos documentales y evitar errores en la migración de registros.

En este contexto, las entidades deberían considerar la actualización de identificadores no solamente como una obligación tecnológica, sino como parte de sus sistemas de cumplimiento y gobierno corporativo.

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